Es un proceso
judicial de carácter constitucional que tiene como finalidad
proteger el derecho de las personas de acceder a determinada
información por parte de cualquier entidad pública y el derecho
a que los bancos de información (públicos o privados) no
suministren informaciones que afecten a la intimidad personal y
familiar. Lo puede presentar el mismo afectado o cualquier otra
persona en su nombre; si el Juez comprueba que, efectivamente, se
está atentando contra estos derechos, ordena que se permita
acceder a la información denegada al demandante o, en su caso,
se proceda a impedir que se suministre determinada información.